miércoles, 25 de junio de 2008

Camille

Si uno busca, a vuelo de pájaro, la etimología de aplauso, pues descubre rápidamente que viene del latín "applausus", que quiere decir tributar, escatimar, regatear… Podemos preguntarnos sobre el origen de la actividad de aplaudir y, sin tener que pensar mucho, nos parece que tiene toda la pinta de ser algo muy primitivo, ¿no? Tan primitivo, que no resulta difícil imaginar a los neandertales aplaudiendo dentro de una cueva o alrededor de un Mamut, al igual que nosotros lo hacemos dentro de un teatro o en una demostración de kung-fu en un gimnasio. También alguien me contó hace años que el aplauso se inventó por la incapacidad de poder abrazar al héroe o al intérprete, es decir, que lo “abrazamos” en el aire y terminamos haciendo sonar nuestras palmas porque no podemos tocarlo. En realidad no estoy seguro, pero supongo que el aplauso, más allá de cualquier consideración, es una manera de expresar una opinión que siempre está emparentada con el grito, el silbido o la rechifla.

En fin, el hecho es que el sábado pasado volví a aplaudir. Hace cinco meses que no lo hacía porque la mano me dolía demasiado, pero fui a un concierto de Camille y mandé a la mierda el dolor y los consejos del fisioterapeuta. Desde que sacó Le Fil, Marie y yo no hemos dejado de escucharla como unos locos y además, buena parte de mi incipiente francés se lo debo a destrozar sus canciones mientras me ducho o monto bicicleta. Y ahora verla y oírla cantar en persona, con su vestido naranja y su banda, coño, ha sido un sueño largo, suave, hermoso y potente como un salto en paracaídas pero sin paracaídas

Cuatro días después la mano me sigue doliendo y me doy cuenta de que estaba tan arrebatado que hubiese seguido aplaude que aplaude.

Da igual lo que digan. La mejor rehabilitación: la vida.


11 comentarios:

Pablo dijo...

Tremenda la piba esa.

Un poco creida, por lo que cuentan, pero personalmente creo que tiene con qué y en definitiva está para que se la aplauda y no para que se la escuche hablar.

Hace rato que la quiero ir a ver pero siempre llego tarde.

Un abrazo y mucho hielo.

Ricardo dijo...

no la conocía. Acabo de escuchar en youtube pour que l'amour me quitte. Gracias por el dato y bravo por tu terapia.

Juan Ignacio dijo...

Pablito:

Pues sí, me han dicho lo mismo, que la muchacha es medio cretinita. Y claro, estamos de acuerdo que tiene con qué. Si te metes en su nueva web
http://www.camille-music.com/ (Pablo, vas a tener que explicarme como poner vínculos en los comentarios) hay un "documental" (donde están sus videoclips) que bueno, transmite un poco esa idea, entre divertida, insoportable, arrogante y genial como si fuera una artista, que en el fondo, es.
La gira que está haciendo ahora está muy bien: todo es sonidos y beat vox de la banda. Vale la pena, en serio...

Ricardo:
Aunque la terapia se oponga, lucharemos contra ella y haremos que nos obedezca... Uuf, ¡es que los venezolanos somos heroicos hasta para ir al baño!

Pablo dijo...

El tema es cómo escribirlo acá sin que me lo tome como un link.


<*a href="LA DIRECCION">El texto subrayado<*/a>

(Habrá que eliminar los asteriscos en la versión buena)

Por ejemplo, en ese caso LA DIRECCION sería http://www.camille-music.com/ y el texto podría ser "su nueva web".

<*a href="http://www.camille-music.com"> Su nueva web<*/a>

Su nueva web

Igual que no se vaya a pensar que soy una especie de crack del html porque hasta ahí llegaron mis conocimientos, pequeño saltamontes, no esperes más de este sensei de segunda división

Un abrazo y un placer serte útil 2.0

Juan Ignacio dijo...

Lo hago Pablito...

Su nueva web

A ver si funciona...

Juan Ignacio dijo...

Funcionó!!

Gracias loco!!

Pillo dijo...

PUES DIRAS LO QUE QUIERAS PERO YO EXTRAÑO EL HIMNO DEL MADRID

cR dijo...

Hola Juan Ignacio. Gracias por presentarme a Camille. Pronto me compro el disco. Vi sus temas en youtube y me gustó mucho. No me importa que sea creida. Total, estoy muy lejos.

Ah, cerré mi blog. Te invito a conocer el nuevo.

Juan Ignacio dijo...

Pues corro a leerte Caramelo!

cR dijo...

:-( No soy caramelo. Soy El Menta

fernando dijo...

Pues a mi es que no me entra. Me parece puro empaque y poco sabor. Como esa comida de la mayoria de restaurantes lindos de Barcelona. Tenia (tengo) le fil y music hole. Los meti en el ipod y al cabo de dos semanas ni una sola cancion habia sobrevivido. Eso si, se lo grabe a Mario (mi compañero de piso) y lo escucha mucho y parece que hasta le emociona.
Me gusta mas cuando esta con Nouvelle Vague .
Aunque ya Leonor, la de la casa portuguesa, me habia dicho que el concierto habia sido arrechisimo y que siguio cantando en la calle con la gente detras, como los ratones de Hamelin.