martes, 16 de febrero de 2010

Todos somos el pequeño Albert

Psicología es una palabra que nos queda grande a casi todos y por esa misma razón se nos permite usarla sin ninguna consideración. Igual que ocurre con la filosofía o el funcionamiento de un horno microondas, creemos entender la psicología gracias a un par de nociones del bachillerato o por haber descubierto cuál es el botón que pone caliente a nuestra pareja. Vamos, que en el fondo somos unos ignorantes, pero eso sí, hay que aceptar que somos unos ignorantes felices a los que nos encanta hablar de psicología.

Justamente, en mis ratos libres a la hora del almuerzo, me ha dado por buscar y coleccionar experimentos psicológicos que aparecen en Internet. Al final no he encontrado nada que no me haya contado un barman, mi pana Hugo Pérez Hernáiz o cualquier amiga chismosa. Más bien, admito que lo que me ha sorprendido es la claridad con la cual se relacionan muchos de estos experimentos con la actual realidad venezolana.

Por ejemplo, el «experimento de Asch», que demuestra el poder de la conformidad en los grupos, refleja descaradamente el comportamiento de la Asamblea Nacional de Venezuela y, por supuesto, el de muchos votantes a lo largo de la historia del país:






El divertido experimento "Obediencia a la autoridad" de Stanley Milgram nos explica el comportamiento de tantos, tantos funcionarios chavistas. Habrá quien quiera incluir al propio Chávez en este experimento, alegando que recibe órdenes de Fidel o de los extraterrestres. Pero no, basta. Un poco se seriedad, en este caso, es importante.



www.Tu.tv


Y el cruel experimento conductista de Watson nos permite declarar: ¡todos los venezolanos somos el pequeño Albert!


4 comentarios:

Javier Rey dijo...

qué grande eres Juan...

internet es un pozo de sabiduría cuando después de pasar tu filtro!

dale al guion!!!!

Juan Ignacio dijo...

Jajaja!

Gracias Javi!!

Y sí... ¡El guión!

Adriana dijo...

JUAN! tienes un blog! ah, que placer es volver a leerte! un abrazo!

Juan Ignacio dijo...

Chaaaaase Adriana!!

Qué bueno encontrarte!!