martes 17 de mayo de 2011
Cuando los recuerdos vuelven
El viento sopló y un par de golpes secos como dos pedradas dieron contra la puerta.
Abrí los ojos y me di cuenta de que el silencio había desaparecido sin decir adiós.
Lo busqué en el pasillo y en el baño. Nada.
En la cocina y en el salón. Tampoco.
Volví a la habitación y sobre la mesa de noche encontré su número de teléfono anotado en una servilleta.
Volvieron a llamar a la puerta. Esta vez fueron cuatro o cinco golpes seguidos.
Me agaché y saqué el móvil del bolsillo de mi pantalón que estaba tirado junto a la cama.
Entonces la puerta recibió un puñetazo o quizás una patada, no lo sé.
Con el dedo gordo marqué el número de teléfono a toda velocidad.
La puerta aguantó una embestida y luego otra y otra.
Empecé a oír el tut... ¿por qué no coges el teléfono?... tut... ¡maldita sea!... tut... ¡sordo de mierda!... tut... y corrí a encerrarme en el baño.
Un crujido de madera hizo temblar las paredes.
- Aló... ¿Silencio?...
Etiquetas:
Serie Azares libres de impuestos
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1 comentarios:
Me gustó muchisimo! :)
Cuando quieras pasá por mi blog:
www.unmediolimon.blogspot.com
Saludos desde Argentina
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