- Y bueno Juan, no te lo vas a creer, pero ya he estado en tu país tres veces…
- ¿Ah sí? ¿Y que coño fuiste a hacer en Venezuela?
- Pues que ahora soy marchante de Pintura Barroca Chavista…
- ¿Qué?... ¿Cómo es la vaina?
Dos minutos más tarde, mis ojos se deleitaban observando el catálogo que Cyrille ha preparado para comercializar la Pintura Barroca Chavista en Europa.
- Así son las crisis, Juan. En medio de ellas siempre se desarrolla la genialidad, y ya ves, la corte chavista ha llegado a unos niveles de riqueza y refinamiento tales, que rápidamente ha reunido a un grupo de pintores bastante aceptable.
- Cyrille, esto es increíble…
- No, Juan. Lo increíble es que en la Pintura Barroca Chavista no aparece Chávez. Es algo inaudito, mira aquí —empezó a señalarme los cuadros—, mira este otro, y éste, fíjate bien… Los pintores reproducen escenas cotidianas de la corte chavista y nunca, nunca representan a Chávez…. En Venezuela la imagen de Chávez está en todas partes, y no representarlo es lo más revolucionario que puede hacer un pintor barroco chavista… ¡Mira! ¡Esto es arte revolucionario de verdad!
- ¡Vergación!...
Así que los dejo con una selección de imágenes que Cyrille, amablemente, me ha cedido:

por Osnaiker Nieto, oil on canvas

por Wilkinson Guanipa, oil on canvas
por Kleister José Urdaneta, oil on canvas
por Greissy Zambrano, oil on canvas
por Doreidis García, oil on canvas

por Doreidis García, oil on canvas

por Yutsitibilisay Moreno, oil on canvas